Reconciliación entre lo masculino y lo femenino
- Klaux Reyes

- hace 16 minutos
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Lo que no sabemos, son todos aquellos vínculos inconscientes que llevamos de nuestros antepasados, que nos hacen querer o despreciar, amar o tener miedo, a hombres a mujeres. Son esos vínculos inconscientes con nuestros ancestros, los que pueden ser sanados a través de las Constelaciones Familiares.
Cuando en un sistema familiar ha habido abusos de poder por parte de las mujeres hacia los hombres o de los hombres hacia las mujeres, las siguientes generaciones pueden repetir estos patrones de forma inconsciente porque lo anterior no ha sido sanado.
A veces una persona intenta sanar un patrón que se repite en su vida poniendo el enfoque sólo en ella y puede llegar un momento en que vea que no es suficiente.
Aquí es donde entra el enfoque de lo sistémico, donde la persona no sana sólo de forma individual sino que lo hace teniendo en cuenta de dónde viene, y al sistema familiar al que pertenece. Este enfoque es complementario con otros, y ayuda mucho a todo el trabajo terapéutico que la persona esté haciendo por otro lado, porque recibe el impulso de la sanación del sistema, que mientras siga sin resolver, seguirá viéndose reflejado en la vida de la persona.
Para esto no es necesario saber lo que ocurrió en generaciones atrás, la constelación se encarga de mostrar lo que sea necesario ver, y desde el amor y el respeto a nuestros ancestros, irán apareciendo las claves necesarias para que la energía del amor fluya en nuestras vidas.
Cuando se quiere y se acepta por igual las dos polaridades, ahí surge la fuerza para vivir la pareja. Muchas personas se sienten divididas porque creen que si se ponen del lado de uno de los progenitores (consciente o inconscientemente) están traicionando al otro progenitor, y este ir y venir también se refleja en la pareja.
La solución es tomar a los padres como padres, y por igual, dejando su vida privada con ellos, para uno poder tomar el lugar de hijo. Cuando no estamos en el lugar de hijo con nuestros padres, igualmente surgen interferencias en la pareja, porque no estamos disponibles para ella.
Al hecho de no ocupar nuestro lugar, lo llamamos “desorden”, el cual se puede manifestar en otros aspectos de la vida, como son la economía, la realización profesional y la salud, entre otros.
Lo que se ha podido observar a través de las Constelaciones Familiares, es que estamos unidos a todos nuestros antepasados a través de lo que C. Jung llamó el “inconsciente colectivo”, o lo que Bert Hellinger llamó, el “alma del sistema familiar”. Según esto, todo está conectado, hasta lo que no conocemos conscientemente, y precisamente es ese inconsciente, lo que gobierna nuestra vida y nuestra relaciones.
Podemos estar repitiendo patrones de abandono, de miedo al compromiso, de abuso, de infidelidad, de no tener relación estable, de adoptar el papel de víctima o el del perpetrador, etc., y al final del todo, lleve el nombre que lleve, es el patrón de “no ser felices en la pareja”. Y todo ello, a nivel inconsciente, para serle fiel a alguien de nuestros antepasados, o lo que llamamos “ancestros”.
Es como el niño pequeño que por amor haría cualquier cosa por sus padres, aunque vaya en contra de su propia vida; esto es lo que Hellinger llama “amor arcaico”. Pero cuando esto ocurre, esa energía de amor no fluye hacia la vida, sino sucede lo contrario, bloquea el fluir hacia la vida.
Cuando crecemos y nos relacionamos con los demás, llega el momento de tener pareja. Y aquí decir, que incluso cuando no está el deseo de tener pareja, también es por una fidelidad a nivel inconsciente hacia alguien que no la tuvo o que fracasó en el amor.
Muchas veces esa persona no está demasiado lejos, y esa fidelidad es hacia los propios padres, pero también puede ser hacia alguien de una generación pasada que ni siquiera conocimos, dado que todo está vinculado a través del inconsciente colectivo.
El pensamiento inconsciente que subyace a esto puede ser “si tú estás solo, yo también y así te hago compañía”, o “si tú no has sido feliz en pareja, yo como tú, tampoco voy a ser feliz”.
Este trabajo, permite sanar las dinámicas sistémicas que puedan estar bloqueando nuestra vida, incluido el ámbito de la pareja.
Cristina Cáceres Mangas






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